miércoles, 14 de febrero de 2007

Un buen artículo


Pasarela mundo



Por
Arturo Guerrero

Preguntaba el Mahatma Gandhi: "la gente se arregla todos los días el cabello, ¿por qué no el corazón?" Hoy la gente no cuida solamente de su pelo, hoy hay un furibundo afán por embellecer la nariz, los pechos, la cintura, por alisar las arrugas, suprimir las manchas de la piel, aumentar la estatura, disminuir el peso.

Al lado de los salones estéticos, pululan los gimnasios. Las ciudades son un espejo público para las vanidades transeúntes. Más allá de las carnes se arreglan los atuendos. La moda, el fashion, es un furor que comienza a tiranizar desde la infancia. La figura corporal se ha encumbrado como un valor insigne entre los merecimientos personales.

¿Cuánto de este esfuerzo de apariencias se aplica al corazón? ¿Qué dedicación le concede cada persona a la belleza de su espíritu? Se compran muchos cosméticos y ningún libro, se conceden horas somnolientas a las sillas de la peluquería y ni un minuto al pensamiento, se practican torturantes dietas y sudores pero escasa disciplina a la reflexión sobre uno mismo.

Hay una hipertrofia de la imagen exterior, al lado de una anorexia de los parajes interiores. Existen 'esteticistas' expertos en masajes, emplastos y colorantes, pero no hay conductores de almas. El mundo es una pasarela, una tabla para exhibir los arreglos de esmerados cuerpos cuyo contenido de inteligencia se queda en los tobillos.

Lo que brilla no corresponde a una luz de donde mane la gracia, sino a los reflectores del comercio y la pantalla. Gráciles adolescentes pálidas crecen preparándose para deslumbrar durante el cuarto de hora de su desfile salvador, ignorando que esta vida dura innumerables cuartos de hora lánguidos y que ese deslumbramiento fugaz pesará duro en el marco de su vacío personal. La moda está de moda y la esencia de la moda es que sea pasajera, prontamente desechable al igual que los protagonistas de esa moda.

La construcción, el mantenimiento y el adorno de una anatomía no son asunto de apliques, de retoques ni de prótesis. Son más bien reverberación de un fuego adentro, destello de un vigor que viene de las venas. Engalanarse el corazón cada mañana, asomarse al espejo del espíritu, consumir alimentos para ser sutil persona, éstos serían los procedimientos de belleza para engendrar cuerpos cundidos de viveza.

2 comentarios:

Camilo Imagina dijo...

Pienso que la belleza va más allá de lo físico, aunque vivamos en un mundo lleno de superficialidad y de la búsqueda de la verdad en lo externo es importante volver a ese yo interno que es completo.

Un cuerpo más bonito, una casa más grande o un mejor carro sólo llena un vacio por un tiempo. Por eso es importante buscar las verdades que van más allá de lo que podemos percibir como la realidad, una visión más espiritual.

Camilo Imagina dijo...

Y Espero que visites mi blog y pongas tus comentarios:

Blog de Estrategia